jueves, 24 de febrero de 2011

la música en civilizaciones antiguas y actuales

CIVILIZACIONES ANTIGUAS.

La música tuvo un papel preponderante en las culturas más antiguas de la civilización. China y Grecia la asociaron con la moralidad: era un símbolo de lo bueno que hay en el hombre. Hacia el año 500 a. C. Confucio dijo: "La fuerza moral es la columna vertebral de la cultura humana y la música es la flor de esta fuerza moral". Los chinos consideraban que la música era un elemento para gobernar el corazón de los pueblos; afirmaban que al haber música en el hogar, existe el afecto entre padres e hijos; y que cuando la música es ejecutada en público, crea armonía entre la gente. Los objetos capaces de producir música bajo el arbitrio humano, eran considerados por los chinos como vínculos con lo divino y lo eterno.

Refiriéndose al aspecto formativo de la música, Confucio insistió: "El carácter de un hombre debe ser despertado por los cantos, establecido por las formas y completado con la música. La música debe ser considerada como uno de los elementos básicos de la educación, y su pérdida o su corrupción es el signo más evidente de la decadencia de los imperios. ¿Queremos saber si un reino está bien gobernado, si las costumbres de sus habitantes son buenas o malas? Examinemos la música vigente".

En la Grecia clásica, la música gozaba de gran estima. Los griegos designaban a una persona educada y distinguida como "hombre musical", y utilizaban el término "amúsico" para referirse a las personas incultas. La música y la poesía estaban unidas en una sola, y la declamación se acompañaba del canto y a veces de la danza.

Fueron los griegos los primeros en señalar la importancia de brindar educación musical desde muy temprana edad, debido a las virtudes únicas y esenciales que se le atribuían a la música, y por considerarse un factor esencial en la formación de los individuos. La perfección de la ciudad-estado iba de la mano con una escrupulosa educación musical que se consideraba esencial para la formación de un pueblo disciplinado. Para los griegos, la música consistía en la enseñanza de lo verdadero, para así alcanzar a equilibrar el espíritu del hombre. Sus funciones principales eran formar la inteligencia y el carácter, y propiciar la salud.

Una vez mencionada la apreciación que de la música tenían las antiguas culturas, cabe hacer el siguiente planteamiento. Desde las primeras civilizaciones eran ampliamente conocidos los beneficios que la música brinda al ser humano y la importancia que ésta tiene en la formación integral del individuo. En la actualidad, época de grandes adelantos y descubrimientos científicos, todos estos fenómenos han sido más que comprobados. Sin embargo, la educación musical como asignatura no se incluye dentro del currículo escolar de gran parte de los países latinoamericanos, y no podemos dejar de mencionar que la música de arte, la que aporta todos estos beneficios, día a día pierde más espacios y se vuelve cada vez no sólo más inaccesible para la mayor parte de la población, sino tan desconocida que en algunos casos, especialmente en los medios de comunicación, resulta objeto de rechazo y menosprecio.

¿Acaso las autoridades educativas no están al tanto de los resultados de estas investigaciones? Y si sí lo están, ¿por qué no se ha incluido la educación musical en los planes de estudio...? ¿Por qué las autoridades culturales no defienden los pocos espacios que quedan para la música de arte...? ¿Quiénes son los beneficiarios de que no se tomen decisiones claras en este sentido?

SOCIEDADES ACTUALES.

En algunas culturas contemporáneas se aprecia enormemente la competencia musical. En China, Japón y Hungría, por ejemplo, se espera que los niños logren pericia en el canto y, de ser posible, también en la ejecución de algún instrumento.

En Japón, el músico y pedagogo japonés Shinichi Suzuki ha demostrado que un gran número de personas pueden aprender a tocar instrumentos musicales muy bien y desde edades muy tempranas. Su método se ha centrado en el desarrollo de la inteligencia musical y ha ayudado a muchos individuos a progresar con rapidez dentro de esta habilidad, poniéndola al alcance de una población mucho más amplia. Su objetivo principal no es crear músicos profesionales, sino que los alumnos amen y vivan la música. Esto lo logra a través de potenciar un ser humano completo que, con trabajo y esfuerzo y en un entorno que le anime con amor y paciencia, pueda desarrollar confianza y respeto en sí mismo. El maestro Suzuki busca un sentido de educación global, de educación musical en la que el instrumento es el medio de alcanzarla.

Es interesante mencionar que la sociedad japonesa se ha percatado de que existe un amplio perfil de inteligencias humanas, mismas que ellos se han ocupado de desarrollar a través de sistemas educativos integrales. Saben que cada individuo, al poseer características distintas, puede contribuir a un óptimo desarrollo de la sociedad, aportando sus capacidades propias y específicas.

Cada cultura apuesta de manera distinta al despliegue de las inteligencias de sus individuos. La existencia de la habilidad para cantar lograda en determinados grupos culturales, y de ejecuciones instrumentales destacadas entre los violinistas judeorrusos o los xilofonistas balineses, indica que el logro musical no es únicamente un reflejo estricto de la habilidad innata, sino que puede favorecerse a través del estímulo y adiestramiento culturales.

Un grupo que se distingue especialmente por favorecer el desarrollo de las habilidades musicales son los Anang de Nigeria. Los bebés de apenas una semana de edad son iniciados en la música y en la danza por sus madres, y los padres fabrican pequeños tambores para sus hijos. Cuando llegan a los dos años, los niños se incorporan a grupos en los que adquieren habilidades culturales básicas, dentro de las que se incluyen cantos, bailes y ejecución de instrumentos. A los cinco años, los pequeños anang pueden entonar cientos de canciones, tocar varios instrumentos de percusión y realizar docenas de intrincados movimientos de danza. Los mencionados anang afirman que todos los individuos están ampliamente capacitados para la música, y los antropólogos que han estudiado a este grupo aseguran que jamás han encontrado en él a ningún miembro "no musical".

Todas estas culturas mencionadas, son prácticamente las únicas que en la actualidad se preocupan seriamente por cultivar la inteligencia musical, y por lo tanto, las únicas que brindan a sus individuos la oportunidad de desarrollarse ampliamente dentro del ámbito musical.

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